Aparece
definida en el diccionario de la RAE como “especie de talega o saco de tela u
otro material, que sirve para llevar o guardar algo; saco pequeño de cuero en
que se echa dinero, y que se ata o cierra; recipiente de material resistente
para guardar, en viajes o traslados, ropa u otras cosas, y que se puede llevar
a mano o colgado del hombro; folgo; arruga que hace un vestido cuando viene
ancho o no ajusta bien al cuerpo, o la que forman dos telas cosidas cuando una
es más larga o ha dado de sí más que la otra; abultamiento de la piel debajo de
los ojos; cavidad que contiene un fluido en un determinado lugar; masa de una
sustancia que se encuentra en medio de otra; grupo de personas o de cosas que
se halla en situación de precariedad o marginalidad respecto del conjunto
social; caudal o dinero de una persona; pieza de estera en forma de saco, que
pende entre los varales del carro o galera, y debajo de la zaga de los coches o
calesas, para colocar efectos; taleguilla de tafetán o muaré negro con una
cinta en la parte superior que usaban los hombres para llevar recogido el pelo;
premio en metálico que recibe el ganador de un combate de boxeo; cantidad que
se ofrece a quien participa en algunas competiciones; parte de un criadero
donde el mineral está reunido con mayor abundancia; situación en que queda un
ejército o una parte de él al ser completamente rodeado por las fuerzas
enemigas; cavidades del escroto en las cuales se alojan los testículos”.
El
significado original griego de este término se refería a la piel del toro, el
cuero, con el que se hacían bolsas para diversos fines. De este modo, se han
conservado ejemplos de las dos acepciones, como este de Estrabón (s. I a.C.-I
d.C.), en Strab. 2.1.30: ”σχῆμα
δ᾽, ἂν τῶν γεωμετρικῶν τινὶ σχημάτων εἰκάσῃς, ὡς τὴν Σικελίαν τριγώνῳ, ἢ τῶν ἄλλων
γνωρίμων τινὶ σχημάτων, οἷον τὴν Ἰβηρίαν βύρσῃ” (y en cuanto a la forma, es
suficiente con representarla mediante alguna de las figuras geométricas como en
el caso de Sicilia, mediante un triángulo, o bien mediante alguna de las demás
figuras conocidas: por ejemplo, Iberia mediante una piel de toro). Otro
testimonio de este uso es Heródoto (s. V a.C.), que en sus Historias escribió “ἐπεὰν καταδήσωνται βύρσῃσι καὶ δέρμασι ἄλλοισι
πᾶν τὸ σῶμα καὶ τὸ πρόσωπον πλὴν αὐτῶν τῶν ὀφθαλμῶν, ἔρχονται ἐπὶ τὴν κασίην”
(para ir a esta cosecha, antes de todo se cubren no solo el cuerpo sino también
la cara con cueros y otras pieles) Hdt. 3.110.
Ya
como bolsa o saco, se puede observar en la obra de Plutarco (s. I-II d.C.) el
siguiente fragmento: “τὸν δὲ Λέανδρον ἐνράψαντες εἰς βύρσαν κατεπόντισαν” (a Leandro lo cosieron dentro de un saco y lo tiraron
al fondo del mar) Plut. Mulier. 19. La evolución hasta
nuestros días es sencilla de explicar, la 1 resulta de un esfuerzo mal logrado
por pronunciar el grupo rs de esta voz semiculta, ya que era un grupo
consonántico inusitado en el castellano primitivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario