lunes, 22 de agosto de 2016

Hecatombe

La palabra hecatombe está definida en el diccionario de la RAE como “mortandad de personas; desgracia, catástrofe; sacrificio de 100 reses vacunas u otras víctimas, que hacían los antiguos a sus dioses; sacrificio solemne en que es grande el número de víctimas”.

El origen de este término puede situarse en el griego antiguo, a partir de ἑκᾰτόμβη, -ης, que literalmente significaba “sacrificio de cien (ἑκᾰτόν) reses (Βοῦς, Βοός)”. Sin embargo, el sacrificio al que llamaban hecatombe no tenía que estar compuesto, necesariamente por cien víctimas, como muestra este fragmento de la Ilíada de Homero (s. VIII a.C.), en Hom. Il. 23.146: “Σπερχεί᾽ ἄλλως σοί γε πατὴρ ἠρήσατο Πηλεὺς; κεῖσέ με νοστήσαντα φίλην ἐς πατρίδα γαῖαν; σοί τε κόμην κερέειν ῥέξειν θ᾽ ἱερὴν ἑκατόμβην; πεντήκοντα δ᾽ ἔνορχα παρ᾽ αὐτόθι μῆλ᾽ ἱερεύσειν; ἐς πηγάς, ὅθι τοι τέμενος βωμός τε θυήεις” (¡Esperqueo! En vano mi padre Peleo te hizo el voto de que yo, al volver a la tierra patria, me cortaría la cabellera en tu honor y te inmolaría una sacra hecatombe de cincuenta carneros cerca de tus fuentes, donde están el bosque y el perfumado altar a ti consagrados).

Los antiguos griegos realizaban este tipo de sacrificios para que los dioses fuesen favorables en sus empresas, ya fuese al iniciarlas, o cuando algo no salía bien. Lo que significaba para los antiguos griegos el hecho de realizar hecatombes a los dioses lo explica Homero en la Odisea, en Hom. Od. 4.352: “Αἰγύπτῳ μ᾽ ἔτι δεῦρο θεοὶ μεμαῶτα νέεσθαι; ἔσχον, ἐπεὶ οὔ σφιν ἔρεξα τεληέσσας ἑκατόμβας; οἱ δ᾽ αἰεὶ βούλοντο θεοὶ μεμνῆσθαι ἐφετμέων” (para Egipto quería yo volver: me retenían los dioses por no haberles ofrecido primero hecatombes perfectas, pues jamás las deidades perdonan  u olvidan su daño).


El significado actual, como desgracia, puede provenir de las situaciones en las que los dioses no eran favorables, en las que se sacrificaban hecatombes para cambiar la situación. Otra posibilidad es que el hecho de realizar un sacrificio tal supusiese una desgracia para el dueño de las reses, de modo que la consecuencia contaminaría el significado del término.

No hay comentarios:

Publicar un comentario